lunes, 12 de julio de 2010

Farmaindustria habla sobre la situación actual de la industria farmacéutica

LA INDUSTRIA FARMACÉUTICA EN ESPAÑA

Importancia estratégica

La industria farmacéutica es un sector cuya implantación en España comporta una serie de beneficios muy importantes para la sociedad y para el conjunto de la economía. Así, aunque sólo representa el 1,5% del PIB, es un sector estratégico y de futuro por las siguientes razones:

  1. Alta productividad. El Valor Añadido Bruto (VAB) por ocupado en 2008 fue de 108.600 euros, un 100% superior a la media de la industria manufacturera española.
  2. Muy competitivo internacionalmente. Las exportaciones de medicamentos en 2010 superaron los 8.000 millones de euros, representando un 5,1% del total de las exportaciones españolas.
  3. Fuente de empleo cualificado. Alrededor del 50% de sus empleados cuentan con estudios superiores y más de un 10% de la plantilla desarrolla su actividad en el área de I+D.
  4. Líder en I+D. Las compañías farmacéuticas realizan inversiones anuales por un importe superior a los 1.000 millones de euros, más del 20% del gasto en I+D de toda la industria española.

  5. Inductor de efectos positivos. La industria farmacéutica genera 40.000 empleos directos en España y es responsable de otros 160.000 empleos indirectos en otros sectores.

Adicionalmente, esta industria tiene un componente diferencial, puesto que el producto que investiga, produce y vende, el medicamento, constituye un bien preferente para la sociedad, tanto por la ganancia en esperanza de vida que se le atribuye, como por su contribución a la productividad al reducir el absentismo.

Podríamos concluir diciendo que el farmacéutico es un sector industrial que todo país quisiera tener implantado en su territorio.

El gasto farmacéutico

Pese a todo, la imagen del sector farmacéutico no se corresponde a veces con esa realidad. A ello contribuye la creencia de que el gasto farmacéutico es elevado y que la situación es inducida por la industria. Un análisis riguroso nos lleva a una conclusión distinta:

  • En España tenemos los mayores niveles de cobertura farmacéutica a uno de los costes más bajos de Europa, y ello se debe en gran medida a que los precios de los medicamentos en nuestro país se encuentran entre los más bajos de la UE (un 23% inferiores a la media); son inferiores, incluso, a los de países como Estonia, Letonia, Chipre o Malta.
  • El gasto farmacéutico público a través de farmacias (a PVPiva) ascendió en 2009 a 12.500 millones de euros, un 18% del gasto sanitario.
  • Este porcentaje sería menor si nuestro SNS no adoleciera de un déficit presupuestario crónico (en torno a 10.000 millones de euros). Asimismo, si el porcentaje del PIB que España dedica a Sanidad fuera similar a la media de la UE, la factura farmacéutica supondría sólo el 14% del gasto sanitario.
  • El crecimiento del gasto farmacéutico público en 2009 fue del 4,5% y se debió al aumento del consumo de recetas,
  • que creció en casi un 5%, mientras que el precio medio de la receta experimentó una caída del -0, 5%.

El impacto de los Reales Decretos-leyes 4/2010 y 8/2010

En los pasados meses de marzo y mayo, entraron en vigor en España sendos Reales Decretos-leyes por los cuales se introducían varias medidas de control del gasto farmacéutico que conllevaban: i) una reducción de precios de los medicamentos genéricos, ii) una modificación del Sistema de Precios de Referencia y iii) la introducción de una deducción del 7,5% sobre el precio del resto de medicamentos, cuando éstos sean adquiridos por el SNS.

El impacto conjunto sobre los ingresos de las compañías farmacéuticas de estos dos Reales Decretos-leyes, alcanza casi los 2.100 millones de euros anualizados. Un impacto equivalente a una reducción del tamaño del mercado farmacéutico español superior al 14%.

La industria ya no da más de sí en este ámbito. En 2008, según el INE, los resultados de la industria farmacéutica fueron de 1.063 millones de euros; es decir, la reducción de ingresos que implicarán estos dos Reales Decretos-leyes será casi el doble de la cifra de beneficios de todo el sector industrial farmacéutico español.

Las repercusiones sobre las principales variables económicas y operativas del sector serán muy elevadas, especialmente sobre el empleo y la inversión, tanto productiva como en I+D. Es previsible que el empleo en las compañías farmacéuticas en España disminuya en cerca de 5.000 trabajadores a corto plazo y que las inversiones en I+D se reduzcan en cuantías próximas a los 300 millones de euros anuales durante los próximos cinco años.

Un nuevo escenario. La respuesta de la industria

Estos ajustes y la situación de crisis del país, colocan a nuestra industria ante un nuevo paradigma. Se trata ahora, siendo irreversibles estas medidas, de adaptarse inteligentemente a la nueva situación, introduciendo cambios en la interacción de nuestras compañías con el entorno y aprovechando las oportunidades que se vayan vislumbrando, como corresponde a un sector que se caracteriza por su dinamismo y capacidad de adaptación.

La industria debe seguir contribuyendo a la creación de valor y profundizando en su compromiso con la sociedad, a través de un uso responsable del medicamento, una investigación comprometida con el paciente y un reforzamiento de las prácticas deontológicas, porque esa es la forma de ganar la confianza de nuestra sociedad y nuestros gobernantes.

Para ello es necesario planificar el futuro con las mayores garantías, debiendo obtener de las Administraciones Públicas el compromiso de configurar un entorno regulador farmacéutico que genere expectativas y estabilidad. Con el apoyo adecuado y las reformas apropiadas, esta industria puede ser emblemática del nuevo modelo de crecimiento económico que necesita España.

Julio 2010

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