martes, 25 de enero de 2011

No a los turistas sanitarios. El estado no puede con ellos

España es un país de Sol, de siestas, de fiesta, el mítico Spain is different que tanto vende y ¿tan cierto es? .. ahí seguramente encontramos divergencias. 
Pero bien, me parece interesante lo que acabo de leer en las noticias de IM Farmacias que se detalla a continuación.
Mi recomendación para los ciudadanos españoles que viajen por la UE es que consigan su tarjeta sanitaria europea, para que no se vean en otros países sin cobertura sanitaria y con tener que pagar los costes de cualquier accidente que puedan tener en la UE. SIn hablar de la importancia de contratar un seguro de viaje cuando se va por países más allá de la UE.
Lean a continuación qué han regulado los 27, porque sin duda, es muy interesante ver lo que la gente es capaz de reclamar. Si con visitantes como estos... vamos arreglados. ¡Es como el turista de mochila y bocadillo!



Los pacientes podrán recuperar el importe pagado hasta el límite de lo que cubriría el sistema sanitario de su país
El Parlamento Europeo ha respaldado una directiva que regulará la atención sanitaria fuera del país del paciente y que impedirá el conocido como turismo sanitario. El principio general de esta futura directiva permite a los europeos viajar para ser atendidos con el derecho a recuperar el dinero pagado hasta el límite de lo que cubriría el sistema sanitario de su país. Hace unos meses, los 27 ya rechazaron la posibilidad de que el paciente que necesitase cuidados especializados recurriese a cualquier centro de salud europeo, público o privado, por los costes que produciría para los sistemas de salud.
Sin embargo, en algunos casos el paciente tendrá que pedir permiso, como en muy especializados, como las enfermedades raras; los que impliquen el ingreso en un hospital más de una noche; los que se realicen en centros privados o los de pacientes que, siendo residentes en un país distinto al suyo, vuelvan a casa para ser atendidos. Este último caso, de gran importancia para el Gobierno, impedirá que los miles de jubilados de Reino Unido o Alemania que residen en España se vayan a tratar a sus países, a veces a centros privados, pasando la factura a España. Además, los gobiernos podrán denegar la autorización si garantizan el mismo grado de atención en un plazo razonable o si se tienen dudas sobre la calidad de los cuidados en el país solicitado.






LinkWithin

Related Posts with Thumbnails