lunes, 13 de diciembre de 2010

Propósitos de año nuevo

Os dejo aquí la reflexión de Farmacéuticos Mundi


Objetivos del Milenio: romper el círculo vicioso de la pobreza


Cumbre del Milenio en Nueva York, del 20 al 22 de septiembre de 2010. /FM
Valencia, 9 de diciembre de 2010.- La última cumbre del Milenio en Nueva York ha vuelto a poner sobre la mesa la desidia de nuestros gobernantes para implantar políticas valientes que ayuden a conseguir los ODM para el 2015. La brecha entre países pobres y ricos ha alcanzado cuotas indignantes y el compromiso social global es fundamental para conseguir un reparto más justo de la riqueza y acercar la salud a millones de personas.

Una persona enferma no puede rendir igual que una persona sana, si no puede trabajar no genera ganancias económicas y en consecuencia pierde capacidad adquisitiva para algo tan básico como la alimentación. Si no tiene acceso al alimento su salud se verá más debilitada, seguirá sin poder trabajar y en consecuencia sin tener nada para comer, por lo que acabará sufriendo desnutrición y siendo cada vez más vulnerable a todo tipo de enfermedades.

Si además le sumamos una falta de acceso a los medicamentos, la situación de fatalidad es extrema. Esto sucede en la mayoría de países en vías de desarrollo donde la pobreza, la falta de medicamentos y la enfermedad son elementos que configuran un círculo vicioso del que es difícil salir. Para dar solución a esta problemática desde la Organización de las Nociones unidas (ONU) se trabaja por hacer llegar atención primaria gratuita a todos los países empobrecidos, adoptar políticas coherentes que contribuyan a formar al personal sanitario de manera eficaz y promover la participación de la sociedad civil de cada país en la toma de decisiones sobre salud, entre otros aspectos.


Control desnutrición infantil en Nawamu, campo de desplazados internos en Kenia. /Hesed Africa
Reducción de la mortalidad infantil
A las puertas del 2015, fecha límite para el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) la situación no ha mejorado mucho desde 2001, año en que 191 estados los fijaran para frenar la pobreza. Un tercio de la población mundial sigue sin acceso a los medicamentos, en los países más pobres muere uno de cada 10 niños antes de los 5 años y cada minuto muere una mujer por complicaciones en el parto. Todas son muertes evitables.

Uno de los ODM que atañe al ámbito de la salud es el de reducir la mortalidad infantil, los últimos datos al respecto revelan que del 33% total de las muertes en niños menores de 5 años sólo el 20% tienen lugar en África. La mayoría causadas por neumonía, malaria, diarrea, sarampión o SIDA.

A día de hoy, los índices de mortalidad por sarampión han disminuido gracias al aumento de la distribución de vacunas en los países en vías de desarrollo (PVD). Como dato interesante apuntar que la vacuna del sarampión cuesta menos que un café en cualquier país desarrollado y que en la actualidad se encuentra en peligro la continuidad de su suministro debido a la reducción de fondos. Se estima que de los 67 países con tasas de mortalidad infantil más altos, sólo el 10% conseguirán reducirla antes del 2015.

Según el informe de UNICEF “El estado mundial de la infancia”, algunas de las soluciones pasan por fomentar el uso de mosquiteras, para evitar así la transmisión de la malaria, mejorar la nutrición o el acceso a antibióticos y vacunas. En cambio la inversión para cubrir el acceso de medicamentos y telas mosquiteras está por debajo de la media requerida. De los 6.000 dólares que se estimaban necesarios para reducir la mortalidad infantil en el año 2010 sólo se invirtieron 1500.

A raíz de la crisis financiera mundial los presupuestos destinados para cooperación al desarrollo se han visto recortados debido al descenso del PIB de los países ricos. Pero el gasto en ODM no debe considerarse como tal sino como una inversión necesaria para la recuperación económica mundial ya que los costes asociados a una mala salud materna o de los recién nacidos conllevan unas pérdidas en productividad anual de 95 millones de dólares sólo en Etiopía. También el VIH reduce anualmente el crecimiento económico entre un 0.5% y un 1,2% del PIB en la mitad de los países de África subsahariana, según el informe “Acción por la salud global 2010” de la red europea de ONGs con el mismo nombre y de la que Farmamundi es miembro.


Los sanitarios realizan consultas en el campo de desplazados de Kenia a mujerez y niños. /Hesed Africa
Por otro lado la mejora de la salud materna es otro de los objetivos todavía a la espera de ser solucionado. Las hemorragias, la hipertensión, la falta de personal sanitario cualificado y la escasez de información sobre atención reproductiva son la principal causa de muerte en mujeres embarazadas. La educación sexual es mínima y la inversión en salud sexual se ha visto reducida en un 5% desde 2008. Algunas causas que se originan de esto son: embarazos a una edad muy temprana y la sucesión temporal de gestaciones.

A pesar de que en los países en vías de desarrollo el número de partos atendidos ha aumentado en un 10%, en países del África subsahariana o el sur de Asia los índices de partos asistidos siguen siendo ínfimos.

Prevención y acceso a medicamentos
La lucha por plantar cara a enfermedades como el VIH/SIDA el paludismo, el mal de chagas y otras enfermedades olvidadas es otra batalla casi perdida dentro de los ODM. Sólo en 2008 se registraron más de 863.000 muertes causadas por malaria. La tuberculosis sigue siendo la segunda causa de muerte en el mundo después del VIH, el índice de estas muertes han aumentado de 33 a 52 por cada mil habitantes. En cambio en los países en los que se ha trabajado por la difusión de la información y prevención de enfermedades como el VIH las tasas de mejora en la prevención han aumentado del 31 en el año 2000 al 65 en 2007. A diferencia de estas, en las zonas dónde no se fomenta la prevención, como en el norte de África, sólo el 8% de las mujeres conocían como hacerlo. Las estadísticas sobre VIH se han estabilizado desde 1996 pero sigue siendo fundamental alertar a la población del riesgo que conlleva no hacer uso del preservativo.


Laboratorio de calidad del medicamento en Unán León, Nicaragua. /FM
El último objetivo en referencia a la salud y relacionado con el acceso a los medicamentos de los países en vías de desarrollo no ha sufrido ningún tipo de evolución desde que se formuló. Siguen siendo los países empobrecidos quiénes deben pagar más por el acceso a los medicamentos, un 2.7% más que el resto. Esto sumado a la escasez de medicamentos en el sector público y que obliga a tener que comprar en el mercado privado, supone un aumento de hasta seis veces el precio real del medicamento.

Otro de los grandes debates entorno al acceso a los medicamentos es el de las patentes farmacéuticas. El único organismo con potestad sancionadora y capacidad para autorizar la importación de genéricos y saltarse la patente es la Organización Mundial del Comercio (OMC). Pero al parecer no hay avances al respecto sino al contrario, la Unión Europea propuso aumentar las patentes para los países andinos de 20 años, que es la media, a 25. De llevarse a cabo esta medida, los más afectados volverían a ser los ciudadanos con menos poder adquisitivo que verían restringido su acceso a los medicamentos, ya que no pueden pagar el precio que establece el medicamento patentado y no tendrían acceso a genéricos.

Como dato positivo cabe fijarse en países como Brasil o Bangladesh que han mejorado sus economías y la calidad de vida de sus habitantes gracias a los microcréditos, pequeños prestamos realizados a todos aquellos que por su condición de “pobres” no podrían acceder a un crédito bancario. Esto les ha permitido ser autosuficientes, tener acceso a la educación, a la vivienda y a la alimentación. Necesidades básicas que de no ser cubiertas arrastran al ser humano al círculo vicioso de la pobreza y la enfermedad del que es tan difícil salir.

Sensibilización y denuncia Norte-Sur
Destacan las labores que desempeñan las ONG en cuanto a sensibilización, denuncia y actuación, tanto en los países del Sur como en el Norte. Un ejemplo de ello es el trabajo que se realiza en República Democrática del Congo, donde Farmamundi lleva a cabo proyectos para mejorar la asistencia médica específica de las víctimas de violencia sexual a través de la dotación de medicamentos, material sanitario y la puesta en marcha de centros hospitalarios especializados en salud sexual y reproductiva. Se trabaja también en la formación del personal médico y sanitario en los centros de Diagnóstico Voluntario Anónimo (centros que realizan pruebas de detección del VIH) dónde se atendieron a más de 1.500 víctimas de violencia sexual. Estas acciones se desarrollan conjuntamente con dos organizaciones locales en el Congo como Mujeres por la Promoción de la Salud Integral (FEPSI) y el Programa de la Atención Primaria de Salud (PPSSP).

En España, Farmamundi organiza actividades como las que se integran en la Campaña “La salud en el milenio”, citado anteriormente. Para cerrar el 2010 se ha programado la exposición “objetivos del Milenio” en la Facultad de Farmacia de la UB y en la de Biblioteconomía, en Barcelona. Ambas se podrán visitar durante todo el mes de diciembre y su recorrido itinerante finalizará en Castilla La Mancha en julio de 2011.

A modo de conclusión debemos tener en cuenta que aunque alcanzar los ODM suene utópico, según el informe “La realidad de la ayuda 2009”, revela que sólo invirtiendo un 1% de los 18 billones de dólares que los países ricos destinaron a salvar a los bancos de la crisis financiera hubiera sido suficiente para alcanzar los objetivos fijados para el 2015.


Nuria Castany Preciado,
periodista y colaboradora de Farmamundi


Más información sobre los ODM en:

FARMAMUNDI

ACTION FOR GLOBAL HEALTH

Ver fechas de la Exposición “Objetivos del Milenio” en la Facultad de Farmacia de la UB y en la de Biblioteconomía de Barcelona este mes de diciembre en:

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